Cuarto Camino

Mucho se ha discutido acerca de la influencia del Sufismo en el Cuarto Camino. El Sufismo (Tasawwuf) que es la tradición mística del Islam, fue sin duda una parte fundamental del estudio del Sr. Gurdjieff, pero no la única ni tampoco la más relevante.

Caligrafía del versículo coránico de la luz: ¡Luz sobre luz! Dios dirige su Luz a quien Él quiere (El Corán: Sura 24 Versículo 35)

El Sufismo es un continente muy extenso, con amplias variaciones doctrinarias entre sus distintos linajes europeos, africanos y asiáticos. El Sr. Gurdjieff abrevó en las corrientes sufíes del Caúcaso y de Asia Central, donde esta doctrina (hoy Islámica), se encontraba ya bien establecida desde tiempos pre-Islámicos con el nombre de Zoroastrismo y con amplios puntos de contacto con el Budismo y con el Shamanismo asiático. Por este motivo, para los musulmanes ortodoxos el Sufismo es poco menos que una anomalía.

Debe quedar claro que el Sufismo precede al Islam, y que el Tasawwuf fue posteriormente anexado  a esta religión revelada al Profeta Muhammad.  Acerca del origen del Sufismo, son muy elocuentes las palabras del  Sheikh Murat Yagan perteneciente a la Orden Bektashi, cuyo libro «The Essence of Sufism» no tiene desperdicio.

Thomas De Hartmann &  Olga Arkadievna Schumacher De Hartmann

Piotr D. Ouspensky

En el Heraldo del Bien por Venir, existen numerosas menciones a «monasterios derviches» y aparte en Relatos hay todo un capítulo dedicado a un derviche sufi (Hadji Asvatz Troov). Pero de ahí, a sostener que el Sr. Gurdjieff representaba de manera encubierta a una tariqa sufi, hay un abismo insondable.

Nada indica en el derrotero del Sr. Gurdjieff, que él fuera un emisario del Sufismo y todavía menos un Sheikh encubierto. De hecho, su Enseñanza tiene muchos más puntos en común con el Cristianismo Esotérico, que con cualquier otra tradición.

El Sr. Gurdjieff fue criado dentro del marco ritual de la Iglesia Ortodoxa Griega (ver sus propios dichos en «Perspectivas desde el Mundo Real» - Nueva York 13 de Febrero 1924-  "¿Cuál es el Método del Instituto?", Pág. 78 - Edición Hachette-Ganesha), donde él expresa: "No he estudiado el ritual católico, pero conozco los rituales de la Iglesia Griega, y allí, detrás de la forma y ceremonia, hay un verdadero significado".

Alrededor del año 1912 ya establecido en la decadente Rusia Zarista, el Sr. Gurdjieff inició su trabajo de difusión, comenzando con los primeros grupos de estudio en Moscú y a continuación en San Petersburgo. De esta época, data su contacto con  sus futuros discípulos y difusores del Cuarto Camino, ellos fueron: Thomas De Hartmann, Olga Arkadievna Schumacher De Hartmann y  Piotr D. Ouspensky.

A comienzos del año 1917 y  estando por terminar  tanto la Primera Guerra Mundial, como el colapso de la dinastía Romanov que regía al Imperio Ruso desde el año 1613, el Sr. Gurdjieff y su grupo de 30 discípulos, emprendieron un arriesgado éxodo a pie a través del Caúcaso.

En esta peligrosa hazaña, providencialmente eludieron el acecho de cosacos, milicias del Ejército Blanco y de las fuerzas rebeldes bolcheviques. Su recorrido los llevaría consecutivamente a Tbilisi (Georgia), Constantinopla (Turquía), Berlín (Alemania) y por último a Fontainebleau (Francia) donde se fundaría en Octubre de 1922 el «Instituto para el Desarrollo Armónico del Hombre».

El Super-Esfuerzo del Sr. Gurdjieff y su legado, enfrentaron para su exitosa concreción circunstancias personales, económicas y políticas de lo más adversas. Desde accidentes personales que pusieron su vida en riesgo, pasando por el salvajismo y la brutalidad de la revolución bolchevique,  luego las atrocidades de la Primera y Segunda Guerras Mundiales, y la no menos impactante crisis bursátil-financiera del año 1929 que puso en jaque las finanzas del Instituto.

Todos ellos fueron obstáculos (Intervalos) valientemente superados, para que hoy contemos con el verdadero tesoro de su Enseñanza.